Dos tragedias en un partido de rugby galés que sucedió hace 20 años

Cumplieron 20 años el día de ayer cuando dos tragedias en un mismo partido dejaron consternados a todos los que se encontraban en el estadio.

El 13 de diciembre de 1997, un partido de club muy esperado entre Cardiff y Swansea en Cardiff Arms Park, Gales terminó en tragedia.

En el minuto 13 del partido, el capitán de Gales y tercera línea de Cardiff, Gwyn Jones, sufrió una lesión en la médula espinal que le puso fin a su carrera y estuvo muy cerca de paralizarlo. Jones había estado compitiendo en un ruck y fue limpiado desde dos direcciones diferentes, informa el sitio web Wales Online. Lo dejó tendido boca abajo en el césped e inmóvil, y cuando su cuerpo fue arrastrado fuera del campo, se produjo un silencio sepulcral en todo el estadio.

Jones se recuperaría de la lesión y eventualmente volvería a caminar después de meses de rehabilitación, pero su carrera en el rugby terminó a los 25 y solo había jugado 13 partidos.

Otra tragedia volvería a ocurrir. El hooker de Swansea Garin Jenkins, escuchó a su madre llorar desde done estaba. Sabiendo que algo estaba muy mal, Jenkins se lanzó sobre los paneles publicitarios y hacia la multitud. Su padre, había sufrido un ataque al corazón.

Los informes dicen que su corazón se detuvo dos veces, y mientras era resucitado en el suelo y trasladado al hospital, moriría al año siguiente como resultado de las complicaciones.

El partido, de alguna manera, continuó y terminó con Swansea ganando por 33-21.

Por Cristian Ledesma.